Ayotzinapa: llamadas y nuevos análisis abren la puerta a más detenciones
Sheinbaum aseguró que la Fiscalía revisa nuevamente testimonios y registros telefónicos de la noche en que desaparecieron los 43 normalistas.
La investigación por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa podría entrar en una nueva etapa.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este viernes que existen nuevas líneas de investigación que podrían llevar a más detenciones.
El anuncio ocurrió después de la captura del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero. La mandataria aseguró que el caso no responde a una decisión política.
La Fiscalía vuelve a revisar las llamadas
Sheinbaum explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) retomó las carpetas de investigación con nuevas herramientas.
Entre el material revisado aparecen testimonios y registros de llamadas realizadas durante la noche del 26 de septiembre de 2014.
La investigación busca establecer quién habló con quién, a qué hora ocurrieron las comunicaciones y qué personas tuvieron contacto entre sí.
Además, los investigadores analizan qué ocurrió con algunas de esas personas después de las llamadas.
Una reconstrucción de aquella noche
Los registros telefónicos pueden ayudar a reconstruir los movimientos y contactos de las personas involucradas en los hechos.
Por ello, el gobierno federal considera que este nuevo análisis puede abrir líneas que antes no habían sido suficientemente exploradas.
Sheinbaum adelantó que las autoridades presentarán próximamente información sobre las carpetas abiertas y los avances de la investigación.
¿Habrá más detenciones?
La presidenta afirmó que las nuevas líneas de investigación ya apuntan hacia posibles capturas.
Sin embargo, no adelantó nombres ni explicó cuántas personas podrían enfrentar una orden de aprehensión.
La mandataria insistió en que el objetivo central es esclarecer qué ocurrió con los estudiantes y localizar a los jóvenes.
El caso sigue abierto
La desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa ocurrió en Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014.
Desde entonces, las familias han exigido conocer la verdad sobre lo ocurrido y encontrar a sus hijos.
Ahora, más de una década después, la revisión de llamadas y testimonios vuelve a colocar la investigación en una etapa de posibles nuevas responsabilidades.
El próximo informe de las autoridades será clave para conocer qué nuevas líneas encontraron los investigadores y hasta dónde podrían llevar las indagatorias.



