Colombia cambia de rumbo: De la Espriella promete mano dura contra el narcotráfico
Abelardo de la Espriella presidente de Colombia
El nuevo presidente colombiano descartó continuar con el enfoque de diálogo de Gustavo Petro y anunció una estrategia basada en la fuerza del Estado contra los grupos armados y el narcotráfico.
Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia con un mensaje contundente: su gobierno buscará derrotar al narcotráfico y a las organizaciones armadas ilegales mediante una ofensiva sin tregua.
Durante su primer discurso como mandatario, pronunciado en una guarnición militar de Cali, De la Espriella afirmó que la vía del diálogo con los grupos ilegales está agotada y planteó dos opciones para quienes continúan al margen de la ley: someterse al Estado o enfrentar su fuerza.
“Ha llegado la hora de la recuperación total de la seguridad y de la libertad”, afirmó ante militares, en una ceremonia que rompió con la tradición de realizar la posesión presidencial en Bogotá.
El nuevo mandatario, de 48 años y sin experiencia previa en cargos públicos, llegó al poder con una agenda de seguridad que supone un giro respecto de la política de “paz total” impulsada por el expresidente Gustavo Petro.
De la Espriella también prometió recuperar el orden y la autoridad, mantener una relación institucional con el Congreso y respetar la independencia de los poderes públicos.
Regresarán las fumigaciones contra los cultivos de coca
Uno de los anuncios más relevantes fue su decisión de retomar las fumigaciones contra los cultivos ilícitos.
El presidente aseguró que utilizará herbicidas que, según su gobierno, no representarían daños para la salud humana ni afectarían el medio ambiente y que cumplirían con las decisiones de la Corte Constitucional.
La medida supone otro cambio frente a la política de Petro, quien había suspendido la fumigación aérea de cultivos de coca.
Colombia continúa siendo el principal productor mundial de cocaína y enfrenta la presencia de grupos como el ELN y disidencias de las FARC, además de organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras economías ilegales.
El nuevo gobierno comienza bajo una promesa de fuerza
De la Espriella llegó a la Presidencia después de una elección cerrada y en medio de una profunda polarización política.
Su discurso inaugural dejó claro que la seguridad será una de las prioridades de su administración.
Ahora tendrá que convertir sus promesas de campaña en políticas públicas y demostrar si la estrategia de confrontación puede reducir la violencia y el poder de las organizaciones criminales sin abrir nuevos frentes de conflicto.
El cambio de gobierno ya comenzó. El resultado de esa apuesta por la fuerza será una de las grandes pruebas de su mandato.



