Ángel Aguirre Ayotzinapa
La FGR acusa al exgobernador de Guerrero de ordenar el ocultamiento de videos que podrían aportar información sobre la desaparición de los 43 normalistas.
La investigación por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa vuelve a colocar a un exgobernador de Guerrero ante la justicia. Un juez impuso prisión preventiva a Ángel Aguirre, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) lo acusara de delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas.
La detención ocurrió el jueves en el Estado de México. Durante la audiencia inicial, el juez declaró legal el arresto y la FGR presentó formalmente los cargos contra el exmandatario.
La defensa solicitó tiempo para preparar sus argumentos. Por ello, será el 11 de agosto cuando el juez determine si existen elementos suficientes para vincularlo a proceso.
La Fiscalía sostiene que Aguirre habría ordenado ocultar grabaciones relacionadas con la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecieron en Iguala.
Videos que podrían cambiar la investigación en caso Ángel Aguirre Ayotzinapa
Según la FGR, dos testimonios obtenidos durante 2026 relacionan al exgobernador con el supuesto ocultamiento de videos registrados por cámaras ubicadas frente al Palacio de Justicia de Iguala.
Las grabaciones mostrarían la interceptación del autobús 1531 de Estrella de Oro, en el que viajaban varios normalistas, por parte de policías municipales y estatales.
La existencia de esas imágenes fue negada inicialmente bajo el argumento de que se habían perdido por fallas técnicas. Sin embargo, de acuerdo con la Fiscalía, un colaborador confirmó en enero que las grabaciones existían y que fueron sustraídas para entregarlas al entonces gobernador.
En mayo, un segundo testimonio habría señalado que Aguirre ordenó a funcionarios de alto nivel desaparecer cualquier evidencia relacionada con los hechos.
La FGR considera que el supuesto ocultamiento no fue una omisión aislada, sino una operación deliberada en la que habrían participado funcionarios estatales.
Doce años después, Ayotzinapa sigue sin una verdad completa
Aguirre gobernó Guerrero entre abril de 2011 y octubre de 2014. Renunció al cargo semanas después de la desaparición de los estudiantes.
La noche del 26 de septiembre de 2014, 43 normalistas fueron atacados y desaparecieron en Iguala mientras se dirigían hacia Ciudad de México.
El caso se convirtió en uno de los episodios más graves de violaciones a los derechos humanos en México.
Doce años después, la investigación continúa abierta y únicamente se han identificado restos correspondientes a tres de los 43 estudiantes.
La nueva acusación contra Aguirre abre otra línea de investigación: determinar si autoridades estatales participaron en el ocultamiento de información que pudo haber ayudado a esclarecer qué ocurrió aquella noche.
Por ahora, las acusaciones corresponden a la Fiscalía y la responsabilidad penal de Aguirre deberá ser determinada por un juez.



