Montaviajes en Acapulco: perdió $23,970 por una reservación falsa
Montaviajes: Sara perdió $23,970 por unas vacaciones en Acapulco que nunca existieron
Lo que Sara Muñoz imaginó como unas vacaciones de tres noches en Acapulco terminó con una pérdida de 23 mil 970 pesos. La familia descubrió el engaño cuando llamó directamente al Hotel Emporio para confirmar una reservación que, en realidad, nunca existió.
Sara, residente de Ecatepec, Estado de México, buscaba viajar desde Ciudad de México a Acapulco durante las vacaciones de 2026. Encontró en internet una página identificada como Agencia Reserva Hotel y Vuelos, que ofrecía paquetes con transporte aéreo y hospedaje en hoteles reconocidos.
La oferta incluía vuelos redondos y una habitación en el Hotel Emporio de Acapulco.
Para apartar el paquete, le solicitaron inicialmente 13 mil 980 pesos. Sara realizó el primer depósito el 19 de mayo.
Después comenzó una cadena de solicitudes de dinero.
La supuesta agencia le informó que el pago no aparecía reflejado y le pidió realizar otro depósito. Al día siguiente, Sara transfirió otros 3 mil pesos.
Ese mismo día recibió una nueva explicación: supuestamente había un error en una letra del depósito y debía realizar un tercer pago por 6 mil 990 pesos. Le aseguraron que ese dinero sería reembolsado por una falla atribuida a la agencia.
Como compensación, además, le ofrecieron una habitación frente al mar.
Los pagos fueron enviados a una cuenta cuyo destino aparecía como Concesionaria Hotelera.
El momento en que descubrieron el engaño del montaviajes en Acapulco
Durante el proceso, Sara fue atendida mediante WhatsApp por dos personas que se identificaron como un contador y un gerente de la supuesta agencia. Ambos aseguraban dar seguimiento personalizado a los pagos.
La situación cambió cuando Guadalupe, hermana de Sara, decidió comunicarse directamente con el Hotel Emporio de Acapulco.
La respuesta fue contundente: no existía ninguna reservación a nombre de Sara.
La familia intentó entonces localizar nuevamente a las personas con las que había realizado las operaciones. Después de varias llamadas, dejaron de responder.
También descubrieron que los supuestos representantes de la agencia no tenían relación con el hotel y que el establecimiento no manejaba la cuenta bancaria utilizada para recibir los depósitos.
El caso es consistente con una modalidad conocida como montaviajes, en la que los defraudadores utilizan páginas, perfiles o anuncios que aparentan pertenecer a empresas turísticas reales para ofrecer paquetes atractivos y obtener depósitos de las víctimas.
Acapulco, entre los destinos utilizados como gancho
El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México reportó un incremento en los casos relacionados con este tipo de fraude durante las temporadas vacacionales de 2026.
Según los datos proporcionados por el organismo, los reportes pasaron de mil 589 a mil 637, un aumento de aproximadamente 3 por ciento.
Los destinos de playa aparecen entre los principales ganchos. Cancún concentra el mayor número de reportes, seguido por Acapulco, Huatulco y Puerto Vallarta.
Una de las principales estrategias consiste en copiar páginas o perfiles de empresas reconocidas. El organismo señala que 72 por ciento de los casos involucra la clonación de sitios o perfiles de empresas turísticas, aerolíneas, cadenas hoteleras o plataformas conocidas.
Los delincuentes también recurren a descuentos fuera de mercado, supuestas promociones de tiempo limitado, solicitudes de pago urgente y enlaces enviados mediante redes sociales o aplicaciones de mensajería.
La regla que puede evitar perder miles de pesos
El caso de Sara deja una recomendación sencilla para quienes planean viajar este verano: no basta con que una página parezca legítima.
Antes de depositar dinero, el viajero debe comprobar directamente con el hotel o la empresa turística que la reservación existe y verificar que el pago se realice mediante canales oficiales.
También conviene desconfiar de ofertas demasiado baratas, presiones para pagar inmediatamente y cuentas bancarias que no coincidan con la empresa contratada.
En el caso de Sara, la llamada de su hermana al Hotel Emporio permitió descubrir el problema antes de que la familia llegara a Acapulco.
Pero para entonces, los 23 mil 970 pesos ya habían sido entregados.
Y las vacaciones que parecían comenzar con una oferta terminaron convirtiéndose en una advertencia para otros viajeros.



