China corta el grifo de los drones a EE. UU.
Pekín responde a Washington donde más le duele: la tecnología. La medida afecta al gigante DJI y amenaza con reactivar la guerra comercial.
Pekín responde a Washington donde más le duele: la tecnología. China restringe la exportación de drones, componentes clave y tecnología asociada hacia Estados Unidos, una medida de efecto inmediato que sacude al sector civil y militar estadounidense. Además, mete en una lista negra a seis empresas norteamericanas acusadas de respaldar sanciones «ilegales» sobre Xinjiang.
Qué cambia en la práctica
La decisión, amparada en la Ley de Control de Exportaciones, afecta a productos de doble uso —aquellos con aplicaciones civiles y militares—. A partir de ahora, cada envío hacia EE. UU. pasará por un examen individual riguroso. Adiós a los trámites rápidos: sin licencias simplificadas, el flujo comercial se ralentiza drásticamente.
El paquete completo de contramedidas
Pero no se trata solo de drones. China también suspendió las inspecciones de seguimiento en sus propias fábricas por parte de certificadoras, abrió investigaciones de seguridad nacional sobre importaciones de impresoras y fotocopiadoras de oficina estadounidenses, y vetó a firmas de pruebas de cumplimiento de EE. UU.
Las seis empresas en la mira
En la lista negra están seis compañías, entre ellas la biotecnológica Applied DNA Sciences y la geocientífica Stratum Reservoir. El Ministerio de Comercio las acusa de apoyar las sanciones vinculadas a Xinjiang, región donde la ONU ha denunciado posibles crímenes de lesa humanidad contra la minoría uigur musulmana —acusaciones que Pekín rechaza de plano—. Organizaciones y particulares chinos tienen prohibido hacer negocios con ellas.
El contexto: una escalada en cadena
El movimiento llega días después de que Washington impusiera nuevos aranceles a China y a otros 59 países. Y se suma a una ofensiva reciente: el 22 de junio, Pekín ya había bloqueado el suministro de bienes de doble uso a diez empresas estadounidenses de defensa, aeroespacial, drones y tierras raras, además de vetar a 46 firmas norteamericanas en contrataciones públicas. Semanas atrás, Washington había prohibido la importación de robots humanoides y cuadrúpedos chinos.
Por qué importa este golpe
La jugada es estratégica: China domina el mercado mundial de drones civiles con gigantes como DJI, y considera esta industria un pilar tanto comercial como militar. China restringe la exportación de drones a EE. UU. como una de sus herramientas más potentes para responder a los bloqueos tecnológicos de Washington sobre empresas chinas.
La tregua que se rompe
La tensión amenaza con romper el acuerdo que Donald Trump y Xi Jinping sellaron el pasado octubre. Tras meses de guerra de aranceles, ambos líderes habían bajado la guardia. Ahora, Pekín advierte que no tolerará una nueva ofensiva comercial, y la respuesta con los drones deja claro que la batalla tecnológica está lejos de terminar.



