Cali impone toque de queda tras terremoto
Cali impone toque de queda y militariza sus calles tras el terremoto
La medida busca frenar los saqueos y preservar el orden mientras cientos de rescatistas rastrean a personas desaparecidas entre los daños que dejó el sismo.
Cali amaneció este martes bajo un fuerte operativo de seguridad tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia. El alcalde Alejandro Eder decretó el toque de queda y ordenó reforzar la presencia militar en la ciudad mientras continúan las labores de rescate.
188 desaparecidos, la prioridad del operativo
Las autoridades tomaron la decisión en medio de una emergencia que combina edificios colapsados, hospitales afectados, personas desaparecidas y problemas de orden público.
De acuerdo con la Alcaldía, las autoridades tenían registrados aproximadamente 188 desaparecidos en Cali. La búsqueda se convirtió en la principal prioridad del operativo de emergencia.
Más de mil efectivos tras toque de queda en Cali por terremoto
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella informó que en Cali ya trabajaban rescatistas y equipos especializados que solicitaron las autoridades locales.
El Gobierno también envió 105 ingenieros militares para apoyar las tareas derivadas del terremoto.
Pero la emergencia adquirió otra dimensión durante la noche.
El Gobierno reconoció que ocurrieron saqueos y problemas de orden público, por lo que decidió reforzar la seguridad.
El alcalde Eder informó que el Ejército desplegó inicialmente 600 militares, mientras otros 400 o 500 efectivos llegarían durante la madrugada. La previsión era superar los mil hombres que protegerían distintos puntos de la ciudad.
El objetivo, según las autoridades, es evitar nuevos desmanes y permitir que los equipos de emergencia puedan desplazarse y trabajar en las zonas afectadas.
Toque de queda durante la emergencia
La Alcaldía decretó el toque de queda desde las 20:00 horas del lunes hasta las 06:00 horas del martes 11 de agosto.
También suspendió el pico y placa para facilitar la movilidad relacionada con la emergencia y pidió a la población permanecer en sus hogares y respetar los perímetros alrededor de las zonas de rescate.
Las autoridades tomaron la medida mientras Cali enfrentaba una presión extraordinaria sobre sus servicios.
La Alcaldía reportó inicialmente 28 fallecidos y 380 heridos en la ciudad, además del colapso total de 26 edificaciones. Horas después, en un segundo balance, las autoridades locales hablaron de aproximadamente 35 fallecidos y 700 heridos.
Hospitales también afectados
La emergencia alcanzó a la red sanitaria.
La Alcaldía declaró alerta roja hospitalaria debido a la saturación de los servicios. Las autoridades evacuaron siete instituciones de salud y ahora evalúan los daños estructurales de otras.
Entre los centros afectados están el Hospital Universitario del Valle y otras instituciones importantes de la ciudad.
Mientras tanto, el Gobierno envió a Cali 228 rescatistas y equipos caninos para reforzar la búsqueda de personas desaparecidas.
Cali intenta mantener el orden mientras busca sobrevivientes
La ciudad enfrenta así una doble emergencia.
Por un lado, los equipos de rescate siguen entrando en las zonas destruidas para localizar a quienes permanecen desaparecidos.
Por otro, las autoridades buscan impedir que los saqueos y los problemas de seguridad compliquen todavía más una emergencia que ya dejó una enorme presión sobre hospitales, viviendas e infraestructura.
El toque de queda y la militarización son, en este momento, parte del dispositivo con el que Cali intenta mantener despejadas las calles y proteger las zonas afectadas mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.



