Morena: Arizmendi y fundadores respaldan a Esthela Damián
La pugna por el control de Morena en Guerrero: Las bases históricas cierran filas con Esthela Damián
Chilpancingo, Gro. (29 de julio de 2026) — En la arquitectura interna de Morena, las alianzas no responden únicamente al pragmatismo electoral, sino también al peso del capital histórico de sus fundadores. En un movimiento que busca enviar una señal clara a la dirigencia nacional y local del partido, un grupo de liderazgos de la «vieja guardia» en Guerrero hizo público su posicionamiento en favor de la aspiración de la maestra Esthela Damián Peralta.
El pronunciamiento no es casual ni protocolario. Representa la irrupción de una facción que busca reivindicar el trabajo territorial frente a la toma de decisiones cupulares, en un estado donde la pugna por la hegemonía del partido oficialista se libra región por región.
El factor territorial: Silvestre Arizmendi y el bloque legislativo
Dentro del mapa de influencias internas, la presencia de Silvestre Arizmendi Torres —exintegrante del Comité Ejecutivo Estatal y excandidato a diputado local— resulta clave para este bloque. Arizmendi encarna el enlace con la militancia de base y la estructura orgánica municipal, una zona de influencia que frecuentemente choca con las cúpulas partidistas o con los perfiles recién incorporados al movimiento.
Junto a él, la adhesión del diputado federal Aniceto Polanco Morales, así como de las exlegisladoras Jessica Alejo Rayo y Nora Velázquez Martínez, y la excandidata por Zihuatanejo, Leovigilda Chávez, busca dotar al grupo de un contrapeso institucional. Este frente intenta posicionar a Damián Peralta como un perfil con arraigo y estructura, frente a la constante tensión entre perfiles «puros» (fundadores) y pragmáticos dentro de Morena Guerrero.
El músculo municipal y sus desafíos territoriales
El respaldo se complementa con figuras de trayectoria en la gestión local, como Adela Román Ocampo, quien encabezó el gobierno de Acapulco durante la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia de COVID-19 —un periodo que exigió la contención de emergencias operativas en el principal motor económico del estado—, y Gregorio Portillo Mendoza, exedil en la región de la Tierra Caliente. Su incorporación aporta al bloque capacidad de movilización en dos de las zonas de mayor peso político y social en Guerrero.
Sin embargo, la suma de estos liderazgos también enfrenta el escrutinio natural que deja el desgaste de la función pública en periodos de crisis. Para este sector de fundadores, la apuesta por Esthela Damián representa un esfuerzo por revalorizar el capital político de la militancia de base y asegurar una posición activa en la configuración del próximo mapa de poder estatal.
Esthela Damián: Entre el perfil técnico y el factor de la Federación
La trayectoria de Esthela Damián Peralta combina experiencia en la administración pública con cercanía a los grupos del centro del país, particularmente al entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Mientras sus simpatizantes la promueven como una figura capaz de conciliar la ética del movimiento con la eficiencia organizativa, en el terreno local su perfil también despierta lecturas sobre el nivel de injerencia que la Federación busca ejercer en la política guerrerense.
«Nuestro respaldo nace de la convicción y de la responsabilidad histórica que tenemos como fundadoras y fundadores de Morena. No obedece a intereses personales, sino a la certeza de que Guerrero necesita un liderazgo que fortalezca la unidad», expresaron durante la lectura del documento.
Más allá del discurso de unidad, la declaración funciona como un emplazamiento indirecto a los grupos competidores dentro de Morena para frenar divisiones e impositions externas durante el proceso interno.
La unidad a prueba en Guerrero
El llamado a la civilidad y al respeto de las bases expone el fondo del debate en Morena Guerrero: la disputa entre la legitimidad de origen —reclamada por la militancia fundadora— y la eficacia pragmática de los grupos de poder institucionalizados en el gobierno estatal y municipal.
El pronunciamiento emitido en Chilpancingo deja claro que la contienda interna está lejos de resolverse por consenso tácito. La suma de las bases operativas a favor de Esthela Damián no solo mide el músculo de la aspirante, sino que pone a prueba la capacidad de Morena para procesar sus contradicciones internas sin fracturar su estructura territorial en un estado estratégicamente decisivo. Morena Esthela Damián

