Ayer llovió fuerte en Acapulco. Hoy vuelve el riesgo: ¿dónde está la alerta para la población?
El pronóstico oficial advertía lluvias, pero la pregunta es si el mensaje llegó con la claridad y oportunidad necesarias a quienes tenían que tomar decisiones: familias, escuelas y comunidades ubicadas en zonas de riesgo.
ACAPULCO.— Ayer llovió fuerte en distintos puntos de Acapulco y algunas zonas registraron inundaciones y encharcamientos. Hoy el escenario meteorológico vuelve a encender las luces de precaución.
El Servicio Meteorológico Nacional pronostica para este martes lluvias puntuales muy fuertes de entre 50 y 75 milímetros en Guerrero, además de tormentas eléctricas, posibles rachas de viento y condiciones que pueden favorecer inundaciones y deslaves.
La pregunta que queda sobre la mesa no es solamente cuánto va a llover.
La pregunta es: ¿la población fue advertida con suficiente claridad y anticipación sobre el riesgo?
Porque una cosa es publicar un boletín meteorológico y otra muy distinta es hacer llegar una alerta comprensible a las familias, a las comunidades vulnerables y, particularmente, a las escuelas.
Ayer, mientras las lluvias sorprendían a distintos sectores de Acapulco, muchos ciudadanos tuvieron que enfrentar por cuenta propia calles anegadas, corrientes de agua y dificultades para trasladarse.
Y hoy el pronóstico no es precisamente tranquilizador.
¿Quién debe avisarle a la población?
El Servicio Meteorológico Nacional genera el pronóstico nacional. Protección Civil estatal emite sus avisos y el municipio cuenta con mecanismos propios de alerta meteorológica.
Entonces surge una pregunta legítima:
¿En qué momento un pronóstico de lluvia se convierte en una advertencia de riesgo para la población?
Y, sobre todo:
¿Quién determina cuándo las condiciones ameritan una comunicación especial a las escuelas?
No se trata de pedir que se suspendan clases cada vez que existe posibilidad de lluvia.
Se trata de que, cuando existen condiciones capaces de provocar inundaciones, deslaves, caída de árboles, reducción de visibilidad y corrientes peligrosas, las familias sepan con anticipación qué está ocurriendo y qué deben hacer.
Acapulco ya conoce el costo de reaccionar tarde
La lluvia ya dejó una víctima mortal en Acapulco. Una persona perdió la vida durante las primeras precipitaciones que azotaron el puerto el lunes, en una jornada que también dejó vehículos varados y arrastrados, así como árboles derribados. No corresponde afirmar, sin una investigación oficial, que la muerte fue consecuencia de una falta de aviso; pero la tragedia sí obliga a formular una pregunta incómoda: ¿una alerta más clara y oportuna habría permitido a esa persona y a otros ciudadanos evitar exponerse al peligro? Esa es precisamente la responsabilidad que debe revisarse cuando las autoridades conocen con anticipación la posibilidad de lluvias capaces de generar inundaciones y corrientes peligrosas.
Esta ciudad no necesita que le expliquen lo que puede hacer una emergencia meteorológica.
Acapulco ha aprendido, a un costo enorme, que la prevención no puede comenzar cuando el agua ya está dentro de las casas o cuando las calles ya son intransitables.
Por eso, ante el pronóstico de este martes, la discusión no debería reducirse a si llueve mucho o poco.
La discusión es si existe una comunicación preventiva suficientemente clara entre las autoridades y la población.
Porque un boletín que aparece en una página oficial puede cumplir con el procedimiento administrativo.
Pero una alerta que no llega a quien está en peligro no cumple plenamente su función social.
Hoy todavía hay tiempo para prevenir
El pronóstico oficial está sobre la mesa.
Guerrero enfrenta nuevamente la posibilidad de lluvias muy fuertes y Acapulco, por su geografía y por las condiciones de muchas de sus vialidades y cauces, no puede permitirse confiarse.
Por eso la pregunta queda abierta para las autoridades municipales, estatales y federales:
¿Habrá una alerta clara para las familias y las escuelas antes de que llegue la parte más intensa de las lluvias?
No se trata de buscar culpables después de una inundación.
Se trata de evitar que después tengamos que preguntarnos por qué nadie avisó a tiempo.
Acapulco Times dará seguimiento a los avisos oficiales y a los reportes de los ciudadanos durante las próximas horas.




