China prueba robots vigilantes en sus calles sin facultad para arrestar
China prueba robots vigilantes en sus calles
La ciudad de Hangzhou prueba un piloto con robots de tráfico que detectan infracciones en tiempo real. La tecnología promete prevenir conductas de riesgo, aunque las cifras de éxito aún no han sido verificadas de forma independiente.
Hangzhou, China. — No portan armas, no tienen facultad para detener a nadie y se desplazan sobre ruedas. Sin embargo, los nuevos «robocops» que patrullan las intersecciones de Hangzhou están marcando un antes y un después en el control del tráfico urbano en China. Lejos de la ficción de Hollywood, estos centinelas metálicos no buscan el enfrentamiento, sino la prevención.
Desarrollado por la empresa tecnológica local SUPCON Information, el robot T2 (de 1.88 metros de altura y 98 kilos) utiliza un sistema integrado de cámaras, radares e inteligencia artificial para identificar infracciones al instante: ciclistas sin casco, bicicletas eléctricas con pasajeros no autorizados, vehículos que se detienen sobre las líneas de señalización y peatones que cruzan en rojo.
Al detectar una falta, el robot no emite una multa. En su lugar, ofrece una advertencia verbal educada y mueve sus brazos de siete articulaciones, replicando los gestos estandarizados de la policía de tráfico sincronizados con los semáforos.
Cifras corporativas vs. verificación periodística
Según Cao Hui, director del centro de innovación en sistemas inteligentes no tripulados de SUPCON, la empresa ha desplegado 15 de estas unidades en Hangzhou desde mayo. La compañía afirma que estos robots han emitido más de 170.000 advertencias y han contribuido a reducir en más de un 40% los casos mensuales de conducción sin casco y de vehículos que se saltan las líneas de detención.
Sin embargo, es necesario un matiz periodístico crucial: la policía de tráfico de Hangzhou no respondió a las solicitudes de comentario sobre el programa, y agencias internacionales como Reuters no han podido verificar de forma independiente estas cifras de éxito.
Los límites de la máquina
Aunque SUPCON asegura que la precisión en el reconocimiento de infracciones supera el 95%, la tecnología aún enfrenta barreras físicas. Las cámaras y los radares pueden verse afectados por la luz solar intensa, la lluvia torrencial y las temperaturas extremas, recordando que la infraestructura urbana china, a pesar de su avance, sigue siendo vulnerable a los elementos.
El objetivo declarado del programa no es sustituir el castigo, sino intervenir con un recordatorio oportuno antes de que la infracción se convierta en un hábito. «No se cansa», explicó Cao sobre las capacidades del robot. «Puede trabajar de forma constante durante largos periodos».
Actualmente, los robots operan de forma autónoma de 7:00 a 18:00 horas, desplazándose entre posiciones preestablecidas sin necesidad de control remoto, aunque una plataforma central permite a la policía supervisarlos y reasignarlos si es necesario.
Un piloto con ambición nacional
Lo que ocurre en Hangzhou no es un experimento aislado. SUPCON afirma que ya hay casi 50 robots de este tipo en funcionamiento en unas ocho ciudades de tres provincias chinas, con la expectativa de que el número de unidades desplegadas se acerque a las 200 a finales de año.
Mientras el mundo observa cómo China integra la inteligencia artificial en la gestión del espacio público, la pregunta que queda sobre la mesa es si la eficiencia algorítmica podrá, alguna vez, replicar el criterio humano en la vía pública.




